La pancreatitis se define como la inflamación del páncreas, una glándula que se encuentra dentro del abdomen, y produce tanto substancias que son necesarias para la digestión, como aquellas que controlan el nivel de glucosa en la sangre. En su forma aguda, la pancreatitis se presenta de manera relativamente rápida y llega a un punto caracterizado por un cuadro doloroso grave del abdomen.
Su causa más común es la colelitiasis, piedras en la vesícula biliar. El paso de éstas a través de los conductos que llevan la bilis del hígado al intestino puede producir a su vez obstrucción de los conductos que drenan la secreción del páncreas, llevándolo a la inflamación. El abuso de alcohol sigue a la colelitiasis como causa en orden de frecuencia. Causas menos comunes incluyen altos niveles de triglicéridos (una forma de grasa en la sangre); altos niveles de calcio en la sangre (hipercalcemia); infecciones virales como la parotiditis, conocida comúnmente como paperas; golpes severos en el abdomen, como los que ocurren en un accidente automovilístico o una caída. El páncreas divisum, una malformación congénita de los conductos del páncreas, puede ser un factor oculto en algunos casos en los que la pancreatitis que se presenta repetidamente.
Entre los síntomas destaca el dolor abdominal intenso, así como la náusea y el vómito. Los hallazgos en el examen físico varían de acuerdo a la severidad de la pancreatitis. La presión sanguínea baja si el existe sangrado interno significativo o se ha presentado deshidratación. Típicamente, las frecuencias cardiaca y respiratoria están aumentadas. Los movimientos del intestino pueden estar reducidos o ausentes como reflejo a una inflamación grave dentro del abdomen. Puede haber fiebre, que hace sospechar infección. El abdomen se encuentra evidentemente inflamado y doloroso, y el paciente tiene el aspecto general de cursar con una enfermedad grave. Entre los exámenes de laboratorio, se hace la medición de amilasa y lipasa en sangre. Ambas son un tipo de proteínas llamadas enzimas, que se liberan en grandes cantidades cuando hay inflamación del páncreas. Los estudios de imagen pueden ser usados para confirmar el diagnóstico, e incluyen radiografías, ultrasonido y tomografía del abdomen. Esta última sirve además al médico para diferenciar la pancreatitis aguda complicada de la no complicada en forma temprana, y da información sumamente útil para instituir un tratamiento para cada caso.
Las complicaciones iniciales de la pancreatitis incluyen bajo nivel sanguíneo de calcio, alto nivel de glucosa en sangre, deshidratación y falla renal. Esta última es el resultado de la mala irrigación sanguínea de los riñones producida por una combinación de pérdida de fluidos por vomitar, sangrado interno o exudado de líquidos de la circulación hacia la cavidad abdominal en respuesta a la inflamación del páncreas. Las complicaciones respiratorias son frecuentes y contribuyen en forma importante a la mortalidad de la pancreatitis. Algún grado de derrame de líquido a la pleura, membrana que rodea a los pulmones, se encuentra casi siempre presente en la pancreatitis aguda, y uno o ambos pulmones pueden colapsar como resultado de la respiración difícil y entrecortada que se presenta debido al dolor abdominal. La infección del área de inflamación se puede presentar en cualquier momento de la enfermedad.
El tratamiento de la pancreatitis depende de su severidad en cada caso individual. Sin embargo, se aplican principios generales que incluyen el alivio del dolor, el adecuado reemplazo de líquidos y sales por las venas, limitación de la alimentación por boca y el tratamiento de las múltiples complicaciones listadas anteriormente. Frecuentemente es necesaria la alimentación por las venas ?conocida como alimentación parenteral--, cuando el aparato digestivo ha sido tan dañado por la enfermedad, que el paciente no puede alimentarse. Dado que la causa más común de muerte en la pancreatitis aguda es la infección secundaria, es necesario administrar antibióticos potentes en el curso de su tratamiento. La cirugía es necesaria en los casos en los que la causa es colelitiasis, o se presenta pancreatitis grave, caracterizada por sangrado, infección o muerte del tejido pancreático.El dolor abdominal es un síntoma frecuente, común a muchas enfermedades. Sin embargo, cuando el dolor abdominal es intenso, no cede a medidas analgésicas comunes, o se acompaña de síntomas como vómito o fiebre, debe asumirse una causa seria y en consecuencia, buscar una consulta médica urgente. A veces, el tiempo es lo que cuenta cuando hay que tratar efectivamente un padecimiento que, como la pancreatitis aguda, pone en peligro la vida.
Dr. Marco V. Benavides Sánchez
Cirugía General y Laparoscópica, Trasplante Renal
Tel.(614)418-52-55
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